El proceso experimental de acreditación institucional definido por la CNAP, tiene por principal orientación la evaluación, promoción y garantía pública de los procesos de autorregulación de las instituciones de educación superior en áreas determinadas. Se trata, por tanto, de evaluar la existencia formal y la aplicación sistemática de las políticas y mecanismos que apuntan al cumplimiento de los fines de una institución, garantizando así su calidad.
El proyecto piloto se ha iniciado teniendo como principales áreas de evaluación, la gestión estratégica de las instituciones y su docencia de pregrado. Se ha optado por priorizar dichas áreas puesto que son comunes a toda institución de educación superior y representan los aspectos más relevantes desde el punto de vista del medio externo, particularmente, los estudiantes y sus familias: ¿cómo se organiza
una institución para cumplir a cabalidad con las metas y propósitos que se plantea, y de qué forma administra su docencia de pregrado y asegura la calidad de la misma? Además de las áreas prioritarias ya mencionadas y con el fin de dar cuenta de la diversidad del sistema de educación superior, las instituciones podrán convenir con la Comisión la incorporación de otras áreas como investigación, postgrado, vinculación con el medio, desarrollo de infraestructura u otra adicional, siempre que ésta se encuentre especialmente vinculada a su declaración de misión. El proceso de acreditación institucional considera que cada institución desarrolle un detenido análisis de sus políticas y mecanismos de autorregulación asociados a las áreas seleccionadas, examinando rigurosamente su existencia y aplicación sistemática, de acuerdo a sus propósitos y a los resultados obtenidos. II) ÁREAS DE LA EVALUACIÓN
Como se señaló, el proyecto considera la evaluación de dos áreas comunes a todas las instituciones: la gestión estratégica institucional y la docencia de pregrado. Los términos de referencia para la evaluación de dichas áreas son:
Gestión estratégica |